Un seguro de equipos informáticos es una póliza diseñada para proteger los sistemas y dispositivos tecnológicos esenciales para tu negocio o uso personal frente a daños, robos o fallos imprevistos. Esta cobertura es ideal para empresas que dependen de equipos como ordenadores, servidores, impresoras o dispositivos portátiles, así como para particulares con equipos de alto valor.
Daños accidentales: Cobertura frente a daños ocasionados por caídas, golpes, derrames de líquidos u otros accidentes que afecten el funcionamiento de los equipos.
Robo y hurto: Protección en caso de robo, hurto o asalto que afecte equipos informáticos asegurados, tanto en instalaciones como en transporte.
Daños eléctricos: Cobertura ante daños ocasionados por sobretensiones, cortocircuitos, descargas eléctricas o problemas en la red eléctrica.
Pérdida de datos: Protección frente a pérdida de información crítica almacenada en equipos asegurados, incluyendo gastos de recuperación de datos.
Daños por fenómenos naturales: Cobertura de daños ocasionados por eventos climáticos como inundaciones, tormentas, incendios o terremotos.
Equipos en movilidad: Protección para dispositivos portátiles como laptops, tablets y smartphones mientras se encuentren fuera de la ubicación habitual asegurada.
Al contratar un seguro de equipos informáticos, es importante considerar:
Ordenadores de sobremesa, portátiles, servidores, impresoras, dispositivos móviles, equipos de red, entre otros dispositivos tecnológicos esenciales.
Algunas pólizas incluyen protección frente a daños derivados de ciberataques, aunque es posible que necesites un seguro cibernético especializado para mayor cobertura.
Dependiendo del contrato, algunas aseguradoras permiten incluir equipos en alquiler o leasing dentro de la cobertura.