1. Daños en elementos comunes
Cubre los daños materiales en las zonas y elementos comunes del edificio, como tejados, fachadas, escaleras, pasillos, ascensores, jardines, etc.
2. Responsabilidad civil
Protege a la comunidad frente a reclamaciones de terceros por accidentes ocurridos en las zonas comunes, como caídas en pasillos, daños a vehículos estacionados o accidentes en el ascensor.
3. Daños por agua
Cobertura ante daños derivados de filtraciones o roturas en instalaciones de agua que afecten a las zonas comunes o incluso a viviendas privadas.
4. Incendios y riesgos naturales
Protección frente a incendios, explosiones, inundaciones, terremotos, huracanes y otros desastres naturales que puedan dañar el edificio o sus elementos comunes.
5. Robo y vandalismo
Cobertura ante hurtos y daños materiales causados por actos vandálicos en las áreas comunes del edificio.
6. Defensa jurídica y asesoría
En caso de disputas legales, el seguro ofrece asistencia legal y cobertura en caso de ser necesario defender a la comunidad frente a demandas o reclamaciones.
7. Daños en elementos privativos
Se pueden cubrir los daños materiales en las zonas y elementos privativos del edificio, y forman las partes interiores de cada una de las propiedades vecinales.
No siempre. Es importante revisar las condiciones de la póliza, ya que pueden existir exclusiones o límites en ciertas coberturas.
Sí, muchas aseguradoras ofrecen seguros personalizables que permiten ajustar las coberturas según las necesidades específicas de la comunidad.
Contacta inmediatamente con la aseguradora para informar sobre el incidente y seguir las instrucciones para presentar la reclamación.
Es recomendable en la mayoría de los casos, ya que las comunidades tienen obligaciones legales que es mejor tener cubiertas a través de un seguro.